Código ético

“Cuando uno pensaba que había experimentado todo lo bueno que la vida le puede ofrecer, conoce a un colectivo de personas, persuadido y convocado por un mismo repique de campanas, el derecho a proponer y a decidir, por una ilusión compartida más allá de costumbres e ideologías, algo que mejor tiene que ver con una manera de entender la vida y la política, algo que tiene que ver con la esperanza en un cambio real forjado a golpes de ilusión, de ilusión compartida, en el convencimiento de que las cosas se pueden y deben hacer de otra manera. Ha sido hermoso conocer a una gente que nunca ha estado en política y sin embargo siempre ha hecho política, con una gente que sólo entiende de trabajo bien hecho, esta vez por el bien común, por sus propios vecinos. Ha sido bonito ver cómo un colectivo de ciudadanxs se constituye en una plataforma de convergencia abierta a toda la ciudadanía. Ha sido y está siendo bonito ver trabajar a esta gente por un mundo más justo e igualitario, en precario, sin una sede, sin un euro, reuniéndose en locales cedidos por la propia ciudadanía, en cafeterías, en centros cívicos, en centros sociales, o en las casas donde se reúnen los concejos y las juntas administrativas de nuestro Territorio Histórico. Ha sido bonito ver cómo cada cual ha aportado su tiempo y sus habilidades, su salud y su propio dinero, gente que a menudo ha tenido que multiplicarse en los diferentes grupos de trabajo, personas que han sacrificado su intimidad, la compañía de su familia o de su pareja, al objeto de regenerar la vida pública y reorientarla hacia la ciudadanía. Solamente un grupo de personas desvinculado de la vida política al uso ha sido capaz de dotarse de instrumentos democráticos para una nueva política, y hoy puede presentar documentos como el presente Código Ético, al que enseguida me referiré, gente buena que comienza su andadura política exigiéndose una ética que no deja margen a la duda, la que sin dudar buscará y encontrará una manera diferente de encarar las soluciones que requiere una sociedad lastrada por una clase política que ha convertido la cosa pública en coto privado, el bien común en una suerte de mal endémico, que ha significado que ciudadanas y ciudadanos se empoderen para procurar la palabra y el poder a sus conciudadanos, la propuesta y también la decisión. Es por todo esto que nace el Código Ético de SUMANDO HEMEN GAUDE, que a continuación paso a sintetizar, en la confianza de no dejarme algo de lo sustantivo que ha preparado, a mi entender con brillantez, el excelente grupo de personas que hoy conforman SUMANDO HEMEN GAUDE. Disponemos de un Código Ético que regula la acción de todas las personas que componemos SUMANDO HEMEN GAUDE, por el cual nos comprometemos entre otras cosas …
• A defender la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
• A la resolución pacífica de los conflictos, contrarios a todo tipo de violencia.
• A promover la participación directa e igual de toda la ciudadanía.
• A trabajar en favor de la recuperación de la soberanía popular y la democracia para la ciudadanía.
• A garantizar la participación libre de lxs ciudadanxs en la toma de decisiones relevantes.
• A promover la igualdad, tanto en el conjunto de la sociedad como dentro de SUMANDO HEMEN GAUDE.
• A fomentar el diálogo y los consensos en nuestras instituciones.
• A exigir y respetar que cualquier pacto previo o posterior a las elecciones se base en el cumplimiento del programa electoral de SUMANDO HEMEN GAUDE.
• A exigir que todos los cargos electos, internos o públicos, sean revocables.
• A aceptar la censura, y revocación en su caso, de todos los cargos públicos, por mala gestión o por incumplimiento no justificado de nuestro programa electoral.
• A la obligación de rendir cuentas públicas sobre su patrimonio antes de acceder al cargo, durante el ejercicio del mismo, e inmediatamente después de su finalización.
• A que el sueldo de un cargo institucional electo, tanto como los asesores y técnicos, no sea superior a tres veces el Salario Mínimo Interprofesional.
• A renunciar a cualquier privilegio jurídico, como el aforamiento judicial.
• A comprometernos con la transparencia y la rendición de cuentas.
• A publicar nuestras agendas y los temas a tratar.
• A inhibirse en la toma de decisiones si existieren vinculaciones familiares o económicas.
• A renunciar a las puertas giratorias.
• A renunciar al cargo por ser imputadx, investigadx, procesadx o condenadx por faltas que se determinan en nuestro Reglamento.
• A la limitación de mandatos internos durante un período no superior a los cuatro años.
• A la limitación a un máximo de ocho años para los cargos públicos.
• A no realizar gastos superfluos con los fondos públicos.
• A renunciar a la asignación de un vehículo oficial.
• A no percibir cobros en especie, ni percepción de ayudas al alquiler cuando se viva en las inmediaciones del municipio donde se ejerce el cargo.
• A dedicar el tiempo requerido para el desarrollo eficaz de nuestra actividad pública.
• A acatar nuestro Régimen de Incompatibilidades.
• A entregar la documentación necesaria sobre la declaración de la renta, de bienes, de penales, de inhabilitación administrativa, si la hubiere, así como de los títulos profesionales, antes, durante y después de ejercer un cargo público.
Si nuestros jóvenes tomaran la palabra, si nuestros mayores tomaran la palabra, si tomase la palabra aquella gente que una y otra vez se abstiene de votar, si todxs ellxs hubieran de decidir lo que demandarían de un político, a buen seguro que aparecerían sustantivos como dignidad, trabajo, cercanía, ilusión en el futuro y, sobre todo, honradez. Honradez (RAE): Rectitud de ánimo. Integridad en el obrar. La honradez, aplicada a la política, engloba honestidad, transparencia, horizontalidad, promoción de la igualdad, de la diversidad, de la transversalidad, independencia intelectual respecto de los mercados, dignidad para todxs, derechos para todas las personas emanados de sus obligaciones, búsqueda de consensos para el bien común, democracia participativa y, sobre todo, el cumplimiento de las promesas y los programas adelantados en campaña. Definitivamente, si vendemos honradez, nos exigirán honradez, nos exigiremos honradez. Con ella, el éxito de nuestra candidatura estará garantizado”.
SUMANDO HEMEN GAUDE
Iñaki Etxebarria

Código Ético