Podemos exige a todas las instituciones retomar el convenio de movilidad para definir e impulsar sin más dilación las necesidades de la ciudad.

El acuerdo firmado en diciembre de 2015 obligaba a contar en seis meses con un análisis de prioridades y fórmulas de transporte para el este, sur y oeste de la ciudad que casi un año después sigue sin elaborarse.
La formación morada denuncia la imposición del BRT periférico, un proyecto lleno de dudas sobre su viabilidad y financiación por la falta de ese trabajo previo básico. «Es lo que pasa cuando el Gobierno vasco decide empezar la casa por el tejado para experimentar con nuestra ciudad», alerta el portavoz del grupo, Jorge Hinojal
Vitoria-Gasteiz, 22 de Noviembre de 206.- Podemos quiere mostrar su preocupación por la deriva que está tomando el proyecto del BRT periférico ideado por el Gobierno Vasco para Vitoria-Gasteiz. La formación morada ya había advertido de que un proyecto de calado como el BRT periférico exigía un trabajo responsable que, a la vista de los últimos acontecimientos, está muy lejos de cumplirse. Ayer las dudas volvían a crecer, esta vez a cuenta de la financiación. Mientras EH Bildu, socio del PNV en esta empresa, advertía de que el bus de tránsito rápido supondría un gasto desmesurado de más de cien millones de euros si se opta por el modelo de financiación y mantenimiento privados que propone el estudio de viabilidad encargado a la ingeniería Idom, Gorka Urtaran replicaba que la gestión cien por cien directa defendida por la coalición abertzale es inviable porque rebasaría el techo de deuda de las tres instituciones.
Estamos ante un proyecto que, a día de hoy, presenta demasiadas dudas económicas. Ni siquiera sus avalistas son capaces de ponerse de acuerdo sobre si podremos o no soportar la inversión y el mantenimiento del BRT periférico, ni tampoco sobre el alcance del riesgo tecnológico de este sistema. El proyecto tampoco contempla la construcción de nuevas cocheras, necesarias para albergar estos vehículos, ni una solución en la plaza de América Latina, aunque el propio gobierno municipal ha reconocido que esta rotonda ya no puede soportar más tráfico. Todo ello mientras finaliza noviembre, mes en el que según dijo Gorka Urtaran hace unas semanas acababa el plazo para acceder a ayudas europeas. “Desde entonces, sin embargo, el alcalde no ha vuelto a aclarar con qué margen contamos. Por eso, preguntaremos en la comisión de Hacienda de este miércoles”, ha adelantado el portavoz de la formación morada, Jorge Hinojal.
Podemos aprovechará la oportunidad para intentar aclarar cuál es el coste real de este proyecto. A día de hoy, la única certeza es que el acuerdo alcanzado entre Gorka Urtaran y EH Bildu el pasado mes de julio, con la aprobación de más de 7,5 millones de euros en créditos de compromiso cuando aún no existía el estudio de viabilidad, ha dejado vía libre al Gobierno Vasco para poner en marcha su proyecto. “El Gobierno Vasco experimenta con nuestra ciudad y nuestras arcas con un BRT periférico con frecuencias de diez minutos para resolver un problema que, además, no existe. Sólo en ciertas horas punta pueden llegar a sobrar siete pasajeros por autobús. Un contratiempo que podría resolverse con un urbano de refuerzo, mientras se camina hacia la electrificación de Tuvisa, una opción mucho más rentable”, afirma Hinojal.
Podemos siempre ha defendido la necesidad de que sea el Ayuntamiento de Vitoria, de la mano de la ciudadanía, quien debata y decida qué proyectos de movilidad quiere para la ciudad. “El proyecto del BRT periférico nos viene impuesto desde el Gobierno Vasco y Gorka Urtaran nos pide altura de miras para apoyarlo. Desde Podemos lo que le solicitamos a él la misma altura de miras antes de poner en marcha este proyecto”, subraya Hinojal. La formación morada apuesta por retomar el convenio de movilidad suscrito en diciembre de 2015 entre todas las formaciones del Ayuntamiento, la Diputación y el Gobierno Vasco, que “PNV-PSE y EH Bildu han hecho estallar por los aires”. A través de ese convenio, el Gobierno Vasco se comprometía a elaborar en un plazo de seis meses un análisis de alternativas de comunicación este-centro-oeste mediante el tren-tram, el BRT, el tranvía, el autobús eléctrico o la combinación integrada de ellos, un estudio para la implantación de la alternativa más eficiente, un estudio para la extensión de las actuales vías del tranvía a partir de Angulema, un análisis de la implantación del BRT en la línea periférica de la ciudad y un estudio sobre la implantación de la bicicleta eléctrica.
Ha pasado casi un año desde la firma de aquel convenio y lo único que hay sobre la mesa es un estudio de viabilidad del BRT periférico y la aprobación de unos créditos de compromiso que ponen en bandeja su construcción. “No se han identificado las prioridades de movilidad de la ciudad ni sus soluciones más eficientes. No se ha respetado el convenio”, denuncia Hinojal. Podemos quiere dejar claro, ahora bien, su defensa del bus exprés como modelo de transporte. “Nos gusta como sistema. No nos gusta este proyecto. ¿Por qué no estudiar su llegada a la ciudad de otra forma? Un recorrido útil podría ser el que conectase Zabalgana con Jundiz. Los polígonos industriales son los peor comunicados de Vitoria y eso que cada día van 20.000 trabajadores”, ejemplifica el concejal. “El problema”, apuntilla, “es que el incumplimiento del convenio está impidiendo abordar las necesidades de la ciudad”.

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